Analytica en la Prensa

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Fecha: 03 de  Agosto 2022

En las preventas petroleras, existen tres escenarios posibles: un ajuste en el pago por el crudo, del flete y una ampliación del plazo de entrega

Tiempo de lectura: 4 minutos

QUITO — El presidente Guillermo Lasso dijo en una entrevista con Bloomberg Línea hace pocas semanas que pronto se conocerían los resultados de la renegociación de la deuda con China. Aunque aún no se oficializa el anuncio, una parte importante de la renegociación son las preventas petroleras que le han traído más de un dolor de cabeza al Ecuador y casi US$5.000 millones en perjuicios económicos, según reportes oficiales.

Fuente: Bloomberg


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Fecha: 02 de  Agosto 2022

Una jugada inesperada. Este lunes 1 de agosto, Luxemburgo congeló las cuentas bancarias de Ecuador por la falta de pago de 391 millones de dólares a la petrolera anglo-francesa Perenco.

En mayo de 2021 Ecuador se comprometió a pagar la deuda otorgada a Perenco por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, que dictaminó que el país terminó ilegalmente un contrato petrolero.

La situación puso nerviosos a los mercados internacionales este lunes 1 de agosto de 2022, lo cual provocó la caída en los precios de los bonos o papeles de deuda ecuatorianos, que se recuperaban luego del paro de junio.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aseguró la tarde de este lunes 1 de agosto que hasta el momento no se ha recibido una notificación oficial por parte de las autoridades judiciales de Luxemburgo, ni se conoce de ninguna afectación a los activos del país en el extranjero. Además, señala que la deuda no es de 391 millones de dólares, sino de 373 millones.

Además, el MEF aseguró que pagará el dinero del laudo. El año pasado, el Gobierno sostuvo que se encuentra negociando con Perenco para llegar a un acuerdo de pagos.

¿Cuál es la razón del nerviosismo? Cuando un país emite deuda o bonos soberanos estos necesitan ser registrados en alguna bolsa de valores para que estos puedan ser negociados.

“La bolsa de Luxemburgo es tradicionalmente el lugar donde se registran los eurobonos de países soberanos que quieren atraer a inversionistas europeos”, explicó Santiago Mosquera, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de las Américas (UDLA).

Al estar congeladas las cuentas en Luxemburgo, Ecuador tiene problemas para pagar a los tenedores de bonos o inversionistas los intereses, por lo que el Gobierno se ve en riesgo de caer en ‘default’ o impago de su deuda externa.

“Si el día de hoy (ayer), algunos tenedores o uno solo no recibe el pago, Ecuador entraría en una moratoria técnica y tiene 30 días para regularizar ese pago, señaló Mosquera.

El Gobierno ecuatoriano debía pagar hasta el 31 de julio de 2022 el cupón (intereses) de bonos que fueron reestructurados en el gobierno del expresidente Lenín Moreno.

Según la agencia Reuters, algunos tenedores de bonos soberanos de Ecuador han recibido el pago de los intereses esperados el domingo. Este Diario también consultó a personas de dos entidades financieras en Londres (Inglaterra): Ashmore y Aberdeen, que mantienen papeles ecuatorianos, pero prefirieron no emitir comentarios.

Otro activo que mantiene Ecuador en Luxemburgo es un fideicomiso del bono social por $400 millones que Ecuador emitió en 2020 junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dijo Gustavo Arteta, economista sénior para América Latina de Pharo, un fondo de inversión estadounidense.

EXPRESO consultó al Banco Central del Ecuador (BCE) si    mantiene cuentas en ese país, pero hasta el cierre de esta edición no tuvo una respuesta.

Fuente: Diario Expreso


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Fecha: 02 de  Agosto 2022

Tras la orden de congelar cuentas de Ecuador en Luxemburgo, el riesgo país subió a 1.454 puntos. Un embargo complica el pago de intereses de deuda. La orden judicial de congelar las cuentas bancarias del Estado ecuatoriano en Luxemburgo podría complicar los pagos de intereses que debe hacer Ecuador a los inversionistas que compraron bonos ecuatorianos en el mercado internacional. Con la solicitud de congelamiento, también conocida como “attachment” o embargo, la petrolera anglo-francesa Perenco está presionando a Ecuador para que pague los USD 391 millones tras un laudo arbitral internacional a su favor y que no ha cumplido desde julio de 2021

Según el Ministerio de Finanzas, hasta las 16:00 del 1 de agosto de 2022, las autoridades judiciales de la nación europea no habían notificado el congelamiento de las cuentas. El gobierno, además, ratificó que pagará esta deuda vencida, pero no especificó cuando.

 

¿Por qué en Luxemburgo?

En 2020, Ecuador reestructuró su deuda en bonos, con la emisión de USD 17.707 millones en nuevos títulos, con condiciones más favorables y que vencen en 2030, 2035 y 2040.

Estos papeles están registrados en la Bolsa de Luxemburgo. Aunque está previsto que el pago del capital de ese tramo de deuda se cumpla en 2030, Ecuador paga los intereses desde 2021, a través de la banca de ese país europeo.

Una parte de los intereses debía cubrirse hasta el 31 de julio de 2022. Varios tenedores de bonos confirmaron que recibieron el pago, según Reuters.

Según Finanzas, entre enero y julio de 2022, Ecuador pagó USD 307 millones de los USD 310 millones que presupuestó para todo 2022, por concepto de intereses de bonos internacionales.

En lo que queda de 2022 se debe pagar todavía alrededor de USD 3 millones de intereses. Una parte de ese dinero se debe desembolsar en agosto y otra en diciembre.

Efectos del congelamiento

Un congelamiento de cuentas en los bancos de Luxemburgo podría retrasar el pago de los intereses de bonos de Ecuador, explica Santiago Mosquera, jefe de investigaciones de la firma Analytica.

Sin embargo, el Estado tiene un período de gracia de 30 días, contados a partir del día que vence el cupón de interés, añade Mosquera.

Si los intereses no se pagan en plazo previsto con el mes de gracia, Ecuador entraría en default o moratoria de deuda y su calificación de riesgo se degradaría.

“No creo que Ecuador se arriesgue a enfrentar ese escenario, debería pagar cuanto antes”, dice.

En 2012, sucedió algo similar con una deuda de Argentina, explica Álvaro Galindo, decano de la Facultad de Derecho de la UDLA.

El fondo de inversión NML Capital pidió la retención de una fragata argentina que estaba en un puerto de Ghana, en África, para presionar al estado argentino que pague la deuda que cayó en default en 2001.

Presupuesto asignado

En julio de 2021, el Gobierno Central dijo que buscaba un convenio de pago con la petrolera anglo-francesa.

Pero, según Reuters, Perenco no ha recibido un solo pago del Estado.

Jaime Carrera, secretario del Observatorio de la Política Fiscal, explica que el gobierno tenía recursos para pagar, al menos, una parte de esa deuda.

En el Presupuesto del Estado de 2022, el Ministerio de Finanzas asignó USD 281,9 millones para laudos y sentencias nacionales e internacionales. Hasta julio de 2022 se habían gastado USD 50 millones.

Un riesgo país más alto

El nerviosismo de los mercados se reflejó en el indicador de riesgo país, que subió de 1.336 puntos el 29 de julio a 1.454 puntos el 1 de agosto; es decir, un salto de 118 puntos. Alejandro Arreaza, economista para la región andina del banco inglés Barclays, dice que es difícil entender por qué Ecuador no ha pagado la deuda con Perenco, si en 2021 ya anunció que honraría ese compromiso. Con el aumento del indicador de riesgo país, Ecuador tendría que pagar un interés más alto si busca financiamiento a través de bonos, de alrededor de 16%.

Precios de los bonos caen

Tras el anuncio de la orden de congelamiento, los precios de los bonos del Ecuador que se negocian en el mercado secundario cayeron de precio.

El precio de los bonos que vencen en 2030 cayó 2,1 puntos porcentuales el 1 de agosto de 2022 frente a la jornada anterior.

Mientras tanto, el precio de los que vence en 2035 cayó 2,8 puntos. Y los bonos con vencimiento en 2040 cayeron 2,1 puntos.

Cuando los bonos caen de precio significa que la deuda es percibida como más riesgosa, pues los inversionistas temen que el Estado no pague.

Fuente: Primicias


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Fecha: 11 de  Julio 2022

El 6 de junio el riesgo país del Ecuador cerró en 1.352 puntos. El 8 de junio había bajado a 1.290. Se trata de indicadores inmanejables en caso de emitir deuda.

El riesgo país de Ecuador está disparado. Este indicador, que mide los temores de riesgo de los mercados e inversionistas frente a un país, fue en franco ascenso a partir de las medidas de paralización del sector indígena y luego se habría visto afectado, tanto por la caída del precio del crudo como por el cambio de gabinete ocurrido tras la firma del acta de paz. Así, antes de la paralización, el 10 de junio este indicador se había colocado en 853 puntos. Sin embargo, para el 29 de junio, con 16 días de paro, había llegado a 1.210 puntos. Es decir, una crecida de 357 puntos.

Sin embargo, después de las negociaciones y de los anuncios de las mesas de diálogo la curva no dejó su franco ascenso. Así, el 6 de julio llegó a 1.352 puntos, es decir 499 puntos, por encima del indicador antes del paro. Esta importante subida coincidió con dos hechos, según explica el analista económico Santiago Mosquera: una fuerte caída del precio del crudo y la salida del ministro Simón Cueva del Gabinete, y la llegada al mismo tiempo del nuevo ministro Pablo Arosemena.

En los últimos dos datos de riesgo país, el 7 y 8 de julio se ha visto una leve baja del riesgo, al colocarse en 1.308 y 1.290, respectivamente.

De acuerdo con Santiago Mosquera, no se puede establecer con claridad si el cambio de gabinete o la baja del crudo fue más determinante para la subida del riesgo el 6 de julio, un día después del anuncio del nuevo Gabinete. En todo caso, considera que el mercado no ha respondido tan gratamente a los cambios de Gabinete, sobre todo porque posiblemente sentía mayor seguridad con Cueva a la cabeza, pues se conocía su estrategia muy alineada a la consolidación fiscal. Además, el Gobierno ahora se ha comprometido, al haber aceptado varias de las demandas indígenas, a un mayor gasto. El ministro Arosemena ha explicado entre sus estrategias que buscará un mayor nivel de ejecución presupuestaria, mayor inversión pública e incurrir en menos atrasos. Todo ello podría hacer ruido con respecto a la fuerte buena disciplina fiscal que se estaba llevando adelante con la anterior administración en Finanzas, dice.

Para Mosquera, al momento no habría un elemento que pudiera gatillar a la baja el riesgo país. Sin embargo, considera que las primeras acciones del nuevo ministro han sido correctas, al acercarse a los multilaterales. Además, indica que se conoce que en las siguientes semanas iría a Nueva York, para hablar con inversionistas, lo que servirá para que el mercado lo conozca. Esto, porque sus cartas credenciales al momento son haber sido gobernador del Guayas.

Otro factor que pudiera ayudar para que baje el riesgo es que la siguiente revisión del FMI sea favorable y que se cumplan las metas previamente trazadas.

Entre tanto, para Jaime Carrera, secretario ejecutivo del Observatorio de la Política Fiscal (OPF), el comportamiento del riesgo país significa que los mercados ya aprendieron lo que es el Ecuador. Considera que los mercados no ven viabilidad fiscal ni económica y que se han deteriorado la gobernabilidad y en general la institucionalidad del país. “Los mercados leen que las heridas que causaron las movilizaciones son difíciles de cerrar”. Explica que en el sector fiscal será imposible emitir deuda para cubrir el déficit que este año terminará en $ 3.000 millones.

Para Carrera, el riesgo podría bajar mínimamente si se llegaran a dar acuerdos de gobernabilidad. Es que los problemas estructurales siguen presentes, es decir, gastos altos que sobrepasan los ingresos. Considera que en las mesas de diálogo difícilmente se podrán hallar soluciones si desde el sector de manifestantes no se entiende cómo funciona la economía y mientras no se cambie la concepción de que la violencia es el camino para conseguir sus objetivos.

El alto riesgo país afecta al Ecuador en el sentido de que si debiera salir a mercados a emitir deuda, lo tendría que hacer a un interés del 17 %. Esto porque la tasa se genera partiendo del valor de los bonos del Tesoro que ahora están en 3 %, un 13 % por los 1.300 puntos del indicador del país y 1 % más por el riesgo reputacional.

Explica Carrera, además, que el alto riesgo país en el sector privado tiene efectos perversos. Las empresas que podrían financiarse con préstamos externos deben pagar altas tasas. Esto ahuyenta a la inversión y por ende condena al país a un bajo crecimiento económico.

Sobre el tema, Mosquera explicó que a pesar de que el Gobierno tendría que incrementar los gastos, en 1 % del PIB, debido a los compromisos adquiridos con el sector indígena, Ecuador no tendría necesidades de financiamiento este año y el próximo año podrían ser leves. En todo caso, dijo que los papeles del Ecuador se están negociando 15 % en casas internacionales. Y si Ecuador buscara recursos, seguramente le tocaría honrar ese 15 % de tasa. Aseguró que ningún ministro lo haría porque por ahora el país tiene mejores fuentes de ingreso que son justamente los multilaterales (FMI, BM, CAF y BID) con costos más bajos y plazos más largos. Para Mosquera, el financiamiento privado sí se puede ver afectado, por las altas tasas, pero no es una fuente normalmente utilizada por las empresas. Donde sí hay impacto por el alto nivel de riesgo es en la valoración de activos ecuatorianos, pues cuando la tasa está tan alta, los activos valen menos y no es incentivo para fusiones o adquisiciones. Esto incluye, por ejemplo, a la operación con Banco del Pacífico. (I)

Fuente: El Universo


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Fecha: 17 de  Junio 2022

El mercado externo le exige mayor tasa de rentabilidad. La paralización indígena y la subida de tasas de la FED hacen que el riesgo país supere los 1.000 puntos

Al inicio de su mandato, el presidente de la República, Guillermo Lasso, aseguró que trabajaría para lograr que la caída del riesgo país sea una realidad. No obstante, un año después, diferentes circunstancias han sido un traspié para ese objetivo. Todo lo contrario, este 16 de junio de 2022 ese indicador se elevó a 1.010 puntos, la cifra más alta que haya registrado su Gobierno.

La inestabilidad política, económica y social que atraviesa Ecuador, que en esta última semana se ha puesto de manifiesto con los efectos del paro, ha vuelto a sembrar la desconfianza y preocupación de los tenedores de deuda local e inversores internacionales, quienes para tomar precauciones han empezado a exigir al país mayores tasas de rentabilidad. “¿Qué hemos visto en esta semana? Que si los bonos del Ecuador 2030 se negociaban a una tasa de rentabilidad del  9,1 %, hoy esos mismos bonos se están negociando a una tasa del 10,3 %. Si vamos a bonos de más largo plazo, tenemos que esa tasa pasó de 11,8 a  13,3 %”, explicó  Santiago Mosquera, analista económico y decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de Las Américas (UDLA).

Esa preocupación, señalo, se da porque la actual manifestación lleva a recordar los acontecimientos del paro de octubre del 2019, que llegó a generar una fuerte reducción en el precio de los bonos del Ecuador. El temor es que la protesta evolucione y tenga consecuencias similares. “No se sabe qué va a pasar, si el gobierno va a aceptar las condiciones que están proponiendo los indígenas, si va a soltar más dinero que pueda afectar la sostenibilidad fiscal. Dado ese escenario, se considera que hay más riesgo y por ello se exige más”.

Eso, añadió, es lo que llevó a que el pasado martes y miércoles el riesgo país, el indicador elaborado por el banco estadounidense JP Morgan para medir las posibilidades de pago de deuda de una nación, se eleve 100 puntos en esta semana y que el jueves cerrara en 1.010.

Pero no fue el único motivo. Alejandro Arreaza, economista para América Latina de Barclays, coincide con Mosquera en creer que en esto también influyó la política monetaria de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos de elevar los tipos de cambio, como método para ayudar a frenar la inflación de los mercados. La entidad estadounidense los incrementó el pasado 15 de junio en un 0,75 %, el alza más alta desde 1994.

Arreaza aclaró que este último factor también fue determinante para elevar el indicador de otras naciones. Para el caso de Ecuador, añaden los expertos, esto no tendrá un efecto directo sobre el país porque, por los altos precios de crudo (el barril llegó ayer a los $ 117), no requiere salir ahora mismo al mercado a emitir más deuda y financiarse. Esto termina afectando a aquellos que ya habían comprado la deuda de Ecuador y que, de querer venderla, van a tener que hacerlo a precios más bajos y con tasas de rentabilidad más altas.

“También el sector privado que busca financiamiento fuera. Igual si tenías inversiones de proyectos que se fuesen a hacer en Ecuador, la viabilidad financiera será más alta”. Eso, dijo Arreaza, podría afectar la inversión.

Un escenario en contra que tiende a alargarse hasta que no se conozcan los términos de una posible negociación entre el Gobierno y los dirigentes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que podrían llevar al Estado a tener que ceder y elevar nuevamente su gasto fiscal, una de las mayores correcciones que ha tenido que aplicar el actual régimen para salir del abultado déficit, una de las causas de la inestabilidad económica del país, en los últimos años.

“Lo que preocupa a los inversionistas es que el Gobierno se comprometa a aumentar el nivel de gasto, a través de mayores bonos, algún tipo de control de los precios de derivados de petróleo en el mercado local, condición de nuevos créditos, eliminación de cartera vencida”, manifestó Mosquera.

Sobre si esto afectará al programa económico que el país tiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que entre sus condiciones tiene el guardar un equilibrio fiscal, los especialistas creen que eso no sucederá. Mosquera opina que los ingresos petroleros aún le dan cierto margen de maniobra al Gobierno para aumentar el gasto sin comprometer lo acordado. De ahí que el programa debería seguir su curso, incluyendo el desembolso de los 1.000 millones de dólares de financiamiento que se esperan para este mes.

Arreaza tiene un criterio parecido. Para él, la negociación con el organismo internacional está dada y debería llegar a su término a fines de este año. 

 

Fuente: Diario Expreso


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Fecha: 01 de Junio 2022

Analistas locales y extranjeros miraban con preocupación la demora del Fondo Monetario Internacional (FMI) en concluir su cuarta revisión al Programa de Facilidad Extendida (EFF. Por sus siglas en inglés) que mantiene con el Ecuador, la misma que según el cronograma original debió ocurrir en diciembre 2021. Existían muchas dudas acerca del estado de la relación entre el organismo multilateral y las autoridades del gobierno de Guillermo Lasso, el cumplimiento de las metas acordadas en el programa, problemas estadísticos en las finanzas públicas, e incluso en ruido político al interior del país.

Hubo algo de claridad luego de las presentaciones a inversionistas mantenidas tanto por autoridades del gobierno como por parte del organismo durante las reuniones de primavera del Banco Mundial y del FMI a finales del abril en la ciudad de Washington, Estados Unidos. En general, la demora principalmente se explica por los grandes cambios en las condiciones económicas a nivel mundial, primero por la variante ómicron del COVID-19 que se empezó a propagar en noviembre de 2021, y más recientemente, por el impacto de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022.

Ambos eventos han golpeado a los países del mundo en diferente magnitud, por lo que se requiere incluir dichos shocks en los modelos macroeconómicos del FMI para generar nuevos pronósticos. Aparentemente también hubo ciertos elementos cada adentro que demoraron la revisión. Entre ellos, el congelamiento de los ajustes de precios de venta de los derivados del petróleo en el mercado local que afectó los resultados fiscales previamente acordados. Adicionalmente, las revisiones estadísticas a las cifras fiscales tomaron más tiempo del esperado, las mismas que cuentan con asistencia técnica del Fondo para mejorar su calidad y nivel de transparencia.

Si bien el programa concluye formalmente en diciembre de 2022, en Ecuador deberá tener algún tipo de programa con o son desembolsos hacia adelante, pues la deuda con el organismo tiene un cronograma de pago que arranca en 2025 y termina en 2029. Gracias a la posición económica del país, con una mejora sustancial en su posición fiscal y externa, es poco probable que el país obtenga un nuevo programa con desembolsos. En ese caso el Ecuador muy probablemente

Te entraría en un programa de seguimiento (Post Financing Assessment, PFA) que tiene por objeto mantener la viabilidad de la economía tras la conclusión del programa respaldado por el FMI, y que dura hasta que el monto adecuado caiga por debajo de ciertos niveles establecidos por el organismo.

El 11 de mayo finalmente vino el anuncio del FMI que daba por concluido la cuarta y quinta revisión del programa de manera conjunta, lo cual permite el desembolso inmediato de aproximadamente U$$ 1.000 millones. El anuncio resaltó el compromiso de las autoridades ecuatorianas en el EFF, y la excelente relación de trabajo entre las partes, un aspecto fundamental dada la magnitud del programa que hasta poco era el más grande (vigente) concedido por el organismo (el 25 de marzo el FMI aprobó un EFF con Argentina por el monto total equivalente de US$44.000 millones).

EL AUTOR

SANTIAGO MOSQUERA es decano de la Escuela de Negocios de la UDLA desde agosto de 2021. Fue profesor y director del USFQ Business School y director de Riesgo Soberano para América Latina en Fitch Ratings basado en Nueva York. También fue economista sénior para América Latina en IHS Global Insight con base en Filadelfia, Estados Unidos

Fuente: América Economía


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Fecha:10 de  Mayo 2022

Fuente: Ecuavisa