2021 abril

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Los mercados internacionales reaccionaron de manera muy positiva a la victoria de Guillermo Lasso como nuevo presidente del Ecuador. Esto se evidencia tanto en la subida de los precios de los bonos ecuatorianos como en la bajada de su rentabilidad. Esta mañana en varios reportes económicos también se hablaba de estimaciones de una caída importante del riesgo país que pasaría el indicador actual de 1.169 a 719 puntos. Sin embargo, esta cifra será confirmada oficialmente por la tarde.

Santiago Mosquera, director de la USFQ Business School, ejemplificó que para los bonos 2040, que son los de plazos más largos del Ecuador, se ha visto una subida del precio importante.

El viernes último, en que se cerró una negociación, se manejaban niveles del 46%; pero hoy se registra un salto al 56%, es decir, 10 puntos.

Explicó que mientras más alto el precio del bono, hay más confianza, es decir, los inversionistas están dispuestos a pagar un más alto precio por el bono.

Y desde el punto de vista de rentabilidad, estos bonos se ubicaban la semana pasada a 11,5% y ahora ese índice ha bajado a 9,7%. La rentabilidad cae según una relación directamente proporcional al nivel de percepción de riesgo. Es decir, a menor percepción de riesgo, menor rentabilidad.

Por otro lado, los bonos 2030 se estaban negociando a un 60% de su valor hasta el viernes pasado, pero hoy los precios subieron a 75,5%. De la misma manera que con los 2040, las tasas de rentabilidad cayeron de 13,6% a 10,1%.

Para Mosquera, este nivel de confianza se debe a que los mercados perciben que Guillermo Lasso aplicará un plan con relativa claridad y cuyo objetivo es acelerar y fortalecer el rol del sector privado en la economía y la defensa de la dolarización.

Mosquera dijo que, con estos resultados en el mercado, seguramente habrá una importante baja del riesgo país. “Conforme se actualice el valor del índice EMBI, calculado por JP Morgan, y se incorporen los resultados del desempeño del los mercados del día de hoy, el riesgo país que se desprende de estos datos bajará”.

Mientras, la banca de inversión Barclays, especializada en deuda secundaria en bonos, consideró que la victoria de Lasso “representa un importante rechazo al modelo populista que impulsa el correísmo”.

También consideró que el nuevo Gobierno enfrenta importantes desafíos de gobernabilidad por delante. Para Barclays, su triunfo “deja la puerta abierta para seguir avanzando en las reformas y permanecer en el programa del FMI”, reforzando la capacidad de pago.

De acuerdo al análisis, la gobernabilidad será complicada. La composición de la Asamblea se determinó en la primera vuelta: el próximo Legislativo estará fragmentado, con la mayoría de los escaños en manos del bloque correísta y los grupos indígenas. Estos son los grupos políticos que han montado la resistencia más fuerte a las reformas y podrían ser un factor desestabilizador para Lasso. Por lo tanto, incluso si Lasso apoya las reformas, a nuestro juicio le resultará difícil seguir adelante con esa agenda. Sin embargo, considerando su voluntad de implementar reformas y abordar los desequilibrios estructurales de la economía ecuatoriana, podría ser más fácil para él llegar a un nuevo acuerdo con el FMI. La implementación de un ajuste más gradual podría ser una posibilidad, y esto podría ayudar a que algunas de las reformas sean más viables políticamente o al menos a ganar algo de tiempo para que el nuevo Gobierno intente construir un consenso.

Barclays señaló que, por ahora, la nueva Administración se verá favorecida por el aumento de los precios del petróleo, que representan ingresos fiscales adicionales a los previstos en el actual programa del FMI, que ascienden a más del 1% del PIB para este año y el próximo. Esto podría ofrecer al nuevo Gobierno algo de espacio para posponer algunas de las medidas planeadas o diseñar una versión más digerible de la reforma tributaria.

Fuente: El Universo


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Santiago Mosquera, director de la USFQ– Business School, explica que desde la primera vuelta, el valor de los bonos tuvo mucha volatilidad. Sin embargo, desde el pasado viernes, los títulos se apreciaron, aunque todavía hay inquietud sobre el escenario de gobernabilidad de Lasso, puesto que no tiene mayoría legislativa.

“Por ahora, en lo económico los mercados reconocen cuál es la línea que el Ecuador va a seguir en los próximos cuatro años y ese grado de certeza se ve reflejado en los precios de los bonos”, explicó Mosquera.

Un ejemplo son los USD 3 500 millones de bonos con vencimiento en 2030 que pasaron de casi 15 centavos a 74 cts. De la misma manera que con los 2040, las tasas de rentabilidad cayeron de 13,6% a 10,1%.

Estas cifras quieren decir que si Ecuador debiera salir al mercado para colocar más papeles de deuda, “el mercado podría demandar un nivel de rentabilidad menor que el viernes, pues hay menor percepción de riesgo”, agrega.

Para este año, el Ministerio de Economía ha calculado que el gobierno tiene una necesidad de financiamiento de USD 8 868 millones, pero hasta el momento solo ha conseguido USD 477 millones.

Y espera en este mes un desembolso de 400 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Para Sioban Morden, estratega financiera para la región del broker de inversiones Amherst Pierpont Securities, la continuidad de una economía abierta, la disciplina fiscal, el crecimiento liderado por el sector privado y sólidas relaciones diplomáticas con los Estados Unidos y los multilaterales ayudarán a que el riesgo país siga bajando y el nuevo gobierno consiga financiamiento a menor interés.

“El desafío para la administración Lasso será encontrar un equilibrio entre un programa del FMI que sea realista bajo una coalición política débil”.
Kristalina Georgieva, directora del FMI, felicitó ayer a Lasso por la victoria y en su cuenta de Twitter publicó: “El FMI se compromete a ayudar al Ecuador a afrontar la pandemia, fortalecer la economía y construir un futuro mejor para toda su población”.

Asimismo, Mauricio Claver-Carone, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, congratuló a Lasso y ratificó su compromiso y apoyo. “Estamos listos para trabajar juntos en objetivos comunes como la mitigación de los efectos de la pandemia, recuperación económica y promoción de un crecimiento inclusivo”.

Alejandro Arreaza, responsable de la cobertura macroeconómica de Barclays, dice que la respuesta positiva de los mercados “aumenta la posibilidad de Ecuador de recuperar su economía, si a largo plazo se logran reformas estructurales como la aprobación de la ley de defensa de la dolarización, la reducción del endeudamiento, entre otros”.
El experto señala que para sostener la percepción positiva de los mercados, Lasso necesita de un consenso político.

La reducción del riesgo país se traduce en una reducción del riesgo financiero, según Xavier Orellana, asesor empresarial de Ahead Partners.

De mantenerse la tendencia, a los empresarios les permitiría acceder a líneas de financiamiento más barato y crear nuevos empleos para atender a poblaciones como los 150 000 jóvenes que cada año ingresan a la población económicamente activa o los 500 000 desempleados por la pandemia. “La administración de Lasso debe proponerse bajar más el riesgo país para hacerle al país más atractivo para la inversión”.

Augusto de la Torre, asesor económico del actual Gobierno, coincide con esta idea. “Antes un inversor veía al Ecuador y decía que necesitaba un rendimiento de 15% para invertir. Ahora la tasa de rendimiento no es tan alta y eso hace atractivo al país”.

De la Torre también explicó que otro efecto es que las tasas de interés para préstamos internos deberían reducirse si se mantiene este indicador de riesgo a la baja.

Fuente: El Comercio